Hola Papá. Por fin encuentro un rato para felicitarte en este día tan señalado. Luego lo haré también, en ese momento, justo antes de quedarme dormido, que compartimos los tres, Mamá, tú y yo, cada noche ( si exceptuamos esas poquitas, en las que me quedó completamente frito, en el sillón del salón ).
¡¡¡ Muchas Felicidades !!!.
Sigo sin poder hacerlo en persona. Sin poder abrazarte y darte un beso. Bien sabéis lo mucho que me gustaría teneros aquí a ambos. Os echo muchísimo de menos. Como siempre, o más incluso.
Estos meses son fuertes en mi trabajo. Pero quería deciros de nuevo lo mucho que os quiero y os querré siempre. Y, por supuesto, como cada año, de una u otra forma, felicitarte a ti, Papá.
Como habréis visto, los niños han terminado el curso. Y como es habitual, sin sorpresas. Ambos han aprobado. Iván muy bien, aunque si se esforzase un poquito más, con esa memoria que tiene, eso sí, únicamente para los estudios, porque sigue siendo un despistado de tres pares de narices, conseguiría mejores resultados, aunque la verdad es que no ha estado nada mal. La semana pasada bailó en la exhibición de su Academia de baile. Aún no he pasado al ordenador el video. En cuanto lo haga, como el pasado año, os lo dejaré aquí para que podáis verlo siempre que os apetezca.
Y Sandra, …….., bueno, ……., lo de Sandra es realmente espectacular. Sobresalientes y más sobresalientes. Le han dado la media de la ESO, y es de un 9,18. Y es una media. Es fácil imaginar las notas que hacen falta para obtenerla. Eso sí, estudia diez veces más que su hermano. Se pasa las horas muertas con sus libros y apuntes. Y claro, ahora recoge los frutos de su esfuerzo. Y sigue con su Badminton, con su música y tocando en la Banda de su Escuela de Música, con la que, por cierto, he hecho una pequeña colaboración en calidad cantante. Fue muy divertido.
Ha sido tan bueno su expediente académico, que la han propuesto hacer el bachillerato en un centro que empezará el año que viene a impartir clases con alumnos que tengan una media por encima de 8, creo recordar, y superen una prueba de acceso. Lo han bautizado como “ Bachillerato de excelencia “. Es el primer año que prueban a hacerlo. Pero Sandra dice que está muy a gusto con sus compañeros y que no quiere, que prefiere seguir con ellos.
No queremos forzarla a que haga algo con lo que no está de acuerdo. Además, es una especie de experimento nuevo, y no está claro cómo saldrá. Además, si el caso fuera el contrario, si viniera cargada de suspensos ( situación que, de forma preocupante y lamentable, se extiende cada vez más a lo largo y ancho de nuestro maltrecho País, y de la que, como ya he comentado algunas veces en el Blog, los padres somos responsables directos ), pues naturalmente intentaría conseguir, de una u otro forma, motivarla y hacer que estudiase. No tiraría la toalla, y, por supuesto, no dejaría que se dedicase a perder el tiempo, repitiendo curso tras curso.
Pero no es el caso. Ni mucho menos. No puedo forzarla a que haga algo que no considera conveniente, obteniendo los espectaculares resultados académicos que logra año tras año.
Nunca se puede saber lo que va a ocurrir mañana ( como decían los de “ Radio Futura “ en una de sus mejores canciones ), pero al día de hoy, y con lo trabajadora que es, puede conseguir cualquier cosa que se proponga. Bueno, hay una que no consigue, y es dejar de discutir con su hermano a la menor ocasión. En fin, no todo va a ser perfecto.
Como no te puedo regalar otra cosa, te dejo algo muy especial para mí, y que seguro que os gustará mucho a ambos. No hace falta que os diga lo mucho que me gusta la música y, claro está, interpretar canciones. Ya sabéis también lo de mis grabaciones en esa página de karaokes. En algunas de ellas, y al objeto de añadir más voces o hacer duetos con otros compañer@s, utilizo un programa de edición de audio.
Como a los chicos también les gusta, pues me han visto grabar muchas veces y han aprendido a manejar ese programilla. Has unos días, al llegar a casa, me llamaron y dijeron que me querían enseñar algo. Me sentaron delante del ordenador, y pusieron una de las canciones que yo tenía grabadas. Les dije que ya la había escuchado, pero insistieron en que lo hiciera de nuevo.
A los pocos segundos, oí sus voces en el tema. Las habían añadido esa misma tarde, haciéndome los coros ellos solitos. Para ser la primera vez que lo intentaban, no les salió mal del todo. Este sábado, Iván me ayudó a grabar otra canción . Todavía no entona bien del todo, pero tengo la sensación de que, con el tiempo, lo llegará a hacer bastante bien.
Se trata del “ Any dream will do “, una canción del maravilloso musical “ Joseph & The Amazing Technicolor Dreamcoat “, de Andrew Lloyd Webber, autor de otros tan famosos, como ése que tanto nos gustaba, ¿ a que sí, mamá ?, “ J.C. Superstar “, o de Cats, Starlight Express, The Phantom Of The Opera, Evita, Sunset Boulevard, ………. . Y bueno, pues supongo que a base de escucharlos, al igual que a todos mis grupos y cantante preferidos, pues les gustan bastante a ambos.
Y, como podréis imaginar, me siento muy orgulloso de que compartan mis aficiones, tanto en música, como en cine y juegos varios. Llevan siempre en sus mp3, un buen montón de temas que me han pillado de mi ordenador.
He puesto algunas fotos en el video. Unas son de la maravillosa época que compartisteis con ellos, y otras muy recientes. ¡¡¡ Han crecido un montón !!!. Debo reconocer que me da pena. Me gustaría que siguieran siempre igual. Pero bueno, a pesar del inexorable paso del tiempo, seguimos compartiendo todo.
Mientras copiaba el código para insertarlo, he visto que una de las fotos se hizo semanas antes de celebrar la Comunión de tu querida Sandrita. Estabas ya muy débil. Casi no podías moverte. Te dolía mucho. Pero aún así, y soportando tremendos dolores, te llegaste a probar el traje para ir. En esos días, incluso el hecho de mover una pierna, te suponía un tremendo esfuerzo. Pero te daba igual. Lo que fuera con tal de estar ese día junto a tu nieta.
Un día, sólo un día te separó de ella. Fue tremendo para todos. Se me saltan las légrimas al recordarlo. Dos días antes, después de estar comiendo en vuestra casa, antes de irme a la mía, y después de darte un beso, te comenté “ Bueno, vendré a buscarte para ir a la Comunión, así que ya puedes estar preparado “. Y tú, a pesar de ese dolor que no te dejaba en paz ni un momento, me sonreíste contestando: “”” Pues claro que sí, hijo, claro que sí “. Estoy llorando ahora mismito. Tengo ése, y otros muchos momentos, grabado a fuego en la memoria.
No pudo ser. Justo el día anterior, tu cuerpo ya no aguantó más. Nunca se me olvidará la cara de los chicos cuando se enteraron. Nunca. ¡¡¡ Os querían tanto como vosotros a ellos !!!. Aún os siguen queriendo. Como todos. De hecho, yo creo que de alguna manera, sabían que algo malo iba a pasar. Y si no, mirad esa foto. Están ambos, Sandra vestida con el traje de Comunión, e Iván con el que iba a llevar ese día. Están guapísimos, pero se les nota un poquito tristes. No les hacía ninguna gracia ver malito a su Yoyo, como te llamaban. A su Yoyo Juan. No hace tanto que Iván se ha emocionado al ver una foto tuya. Y Sandra tiene fotos vuestras en su habitación.
Bueno, que estamos de cumpleaños. No me quiero poner tan triste. Con todo mi cariño, aquí os dejo el video.
Un beso muy fuerte. Os quiero mucho, Papis. Muchísimo.
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lunes, 27 de junio de 2011
miércoles, 14 de abril de 2010
YA ESTAMOS DE VUELTA. AQUÍ TENÉIS LA PRIMERA PARTE DE VUESTRA SORPRESA.
Hola Papis. Ya pasó la Semana Santa y estamos de vuelta en casa. Como os comenté, hemos pasado estos días de vacaciones en la playa, en la casa que nuestros queridos amigos, Javi y Rocío, tienen en Benidorm. Y como en las otras ocasiones, en las que hemos tenido el placer de compartir con ellos varios días, nos lo hemos pasado de maravilla.
Aunque el agua estaba bastante fría, vuestro nieto Iván se bañó en la playa e incluso “inauguró “ la piscina con que cuenta el edificio en el que nuestros amigos tienen su piso. Por suerte no se resfrió.
También como ya es habitual, nos reímos un montón, nos pusimos hasta arriba de comer y, ¿ cómo no ?, terminábamos cada jornada con unas cuantas, y muy emocionantes, partiditas de cartas. Ayer les volvimos a ver, con ocasión del cumple de su hijo pequeño, ..., bueno, pequeño para nada, puesto que ya está hecho todo un hombrecito. 17 añitos tiene ya. ¡¡¡ Cómo pasan los años !!!. Parece que fue ayer cuando Tere y yo fuimos al Hospital, y le vimos recién nacido. Menos mal que, aunque, eso sí, unos más y otro menos, casi todos nos conservamos aún de buen ver.
Estos días no tendré apenas tiempo para escribir en el Blog. Ya sabéis que éste es uno de los meses peores en lo que a trabajo se refiere.
Por eso, y para empezar a cumplir la promesa que os hice hace ya tiempo, he puesto la primera de las fotos con las que quiero comenzar a adornar este sitio tan especial para mí. En los próximos días iré añadiendo algunas más y publicaré varias de vuestros queridos nietos, Sandra e Iván.
De momento, os dejo ésta que os sacaron el día de vuestra boda. Yo aún no estaba con vosotros. Pero faltaba poco más de un año para que naciera y empezara a gozar de vuestro tremendo cariño y de esa sensación de protección y seguridad que siempre me transmitisteis.
Estáis los dos muy guapos, pero tú, mamá, mucho más, claro está. Aquí la tenéis. Lamento que no tenga una buena resolución, pero la saqué, a toda prisa, con el móvil. Ya iré mejorando.
Aunque el agua estaba bastante fría, vuestro nieto Iván se bañó en la playa e incluso “inauguró “ la piscina con que cuenta el edificio en el que nuestros amigos tienen su piso. Por suerte no se resfrió.
También como ya es habitual, nos reímos un montón, nos pusimos hasta arriba de comer y, ¿ cómo no ?, terminábamos cada jornada con unas cuantas, y muy emocionantes, partiditas de cartas. Ayer les volvimos a ver, con ocasión del cumple de su hijo pequeño, ..., bueno, pequeño para nada, puesto que ya está hecho todo un hombrecito. 17 añitos tiene ya. ¡¡¡ Cómo pasan los años !!!. Parece que fue ayer cuando Tere y yo fuimos al Hospital, y le vimos recién nacido. Menos mal que, aunque, eso sí, unos más y otro menos, casi todos nos conservamos aún de buen ver.
Estos días no tendré apenas tiempo para escribir en el Blog. Ya sabéis que éste es uno de los meses peores en lo que a trabajo se refiere.
Por eso, y para empezar a cumplir la promesa que os hice hace ya tiempo, he puesto la primera de las fotos con las que quiero comenzar a adornar este sitio tan especial para mí. En los próximos días iré añadiendo algunas más y publicaré varias de vuestros queridos nietos, Sandra e Iván.
De momento, os dejo ésta que os sacaron el día de vuestra boda. Yo aún no estaba con vosotros. Pero faltaba poco más de un año para que naciera y empezara a gozar de vuestro tremendo cariño y de esa sensación de protección y seguridad que siempre me transmitisteis.
Estáis los dos muy guapos, pero tú, mamá, mucho más, claro está. Aquí la tenéis. Lamento que no tenga una buena resolución, pero la saqué, a toda prisa, con el móvil. Ya iré mejorando.
Un beso muy fuerte Papás. Os quiero mucho. Hasta esta noche.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
YA ESTÁ AQUÍ DICIEMBRE.
No sé si al resto de mortales les ocurrirá igual. Pero, al menos en lo que a mí respecta, el tiempo pasa volando. Y cada año, al menos en lo que a mí respecta, esa sensación se acentúa más y más.
Me parece mentira que ya hayan transcurrido 4 años desde la última ocasión que tuve para abrazaros. Cuatro Navidades sin veros sentados a nuestro lado, sin probar esas excelentes comidas que nos cocinabas, querida Mamá. Cuatro años sin verte a ti, Papá, arreglando y solucionando cada cosilla que se nos averiaba en casa. Siempre pendiente de nosotros y preocupándote hasta cuando nos oías toser.
Mira que me advertiste e intentaste enseñarme a hacerlo por mí mismo. Pero ya sabes que nunca se me dio bien el bricolaje casero. Eso sí, me dejaste un buen montón de herramientas y maquinaria, aunque sigo sin saber bien para qué sirve cada una de ellas.
Si ya de por sí, estas Fiestas nunca me han gustado demasiado, pasarlas sin vosotros se me hace cada vez más cuesta arriba. Todos os echamos de menos. En fin, nada se puede hacer al respecto. Me conformaré con la certeza de que, aunque no os pueda ver, estaréis con nosotros compartiendo, como siempre, nuestras alegrías y también, ¿ por qué no ?, nuestros pequeños contratiempos.
Hemos estado pasando estos días en vuestra casa de la Sierra. Todo perfecto. Las plantas y arbolitos parece que no están mal. Y la vivienda tampoco. Nada más llegar toca poner la calefacción y limpieza general, aunque la que mayor palizón se lleva, es Tere. La tiene como si viviéramos allí regularmente. Ya la conocéis, no puede remediarlo y le gusta tener todo bien limpito.
Al día siguiente de llegar, vi que caían unos gotitas de agua en la mesa de trabajo que tienes en el garaje, Papá. Miré y venía de una tubería que estaba debajo justo de la caldera. Cuando ya estaba dispuesto a avisar al fontanero, siguiendo su recorrido, me pareció que el agua salía de una tuerca que había un poquito más arriba. Igual te enfadaste un poco viendo que no iba a mirar más y, de alguna forma, conseguiste animarme para que siguiera intentándolo.
El caso es que bastó con apretar, con una de tus llaves inglesas de hierro fundido ( que siguen como nuevas ), la tuerquecita, y las gotas dejaron de caer inmediatamente. Si es que el que vale, vale, jajaja.
De todas formas, la próxima vez que vayamos, avisaré a un técnico en calderas, para que haga una revisión. Son ya más de 4 años sin tan siquiera realizar una limpieza a la caldera. No la usamos demasiado, pero en casa, esa limpieza tenemos que hacerla anualmente. Se para de vez en cuando y supongo que esa revisión solucionará el tema.
Me encanta esa casa, como ya sabéis. Si por mí fuera, me iría a vivir allí. Pero no puede ser, al menos por el momento. Están los niños y sus estudios y, por supuesto, el trabajo. Pero os puedo asegurar que me siento allí muy a gusto. Al regresar, dimos una vuelta por la casa de Madrid y también todo estaba en orden.
Sandra e Iván han tenido que estudiar, puesto que esta semana, y la siguiente tienen exámenes casi a diario. Hemos jugado con ellos. He tenido tiempo de leer y escuchar música. También salimos a cenar y habremos visto no menos de 5 pelis. Una auténtica delicia. ¿ Qué más se puede pedir ?. Que estuvierais con nosotros. Sería maravilloso.
Al igual que a vosotros, nos encanta disfrutar de nuestros hijos. Algunas veces son un poco pesaditos y siguen regañando entre ellos, pero no pueden vivir el uno sin el otro. Y nosotros tampoco sabríamos hacerlo sin ellos.
Las pelis las vemos juntos ( no todas claro está, sólo las que ellos pueden ver ). Cuando estoy escuchando música, incluso cuando me pongo a cantar con mi karaoke preferido, allí los tengo, detrás de mí. Me piden que les cargue sus mp3 con la música que habitualmente oigo, cosa que me encanta. Jugamos juntos. Les ayudamos con sus deberes, estemos o no cansados. En más de una ocasión tenemos que proferir un chillidito que otro, jajaja. Pero no importa, ellos se merecen toda nuestra atención y esfuerzo. Vosotros sabéis bien que es así. Siempre habéis idolatrado a vuestros nietos, ¿ a que sí ?. Ellos lo saben y os siguen queriendo muchísimo.
Otros abuelos tendrán más tiempo del que tuvisteis vosotros, para estar junto a sus nietos. Vivirán más años. Es cierto. Pero también lo es que vosotros supisteis aprovechar perfectamente el vuestro. Que pasasteis con ellos, a su lado, horas y horas, jugando, llevándoles de paseo, al cine, al teatro, a comer y a cenar, ....... Siempre estabais dispuestos. Siempre esperando que os llamáramos o apareciésemos por casa. Y nosotros, sabiendo lo mucho que disfrutabais, estábamos encantados de hacerlo. ¡¡¡ Ojalá pudiéramos seguir haciéndolo !!!.
Sandra guarda en su habitación fotos vuestras. Y a Iván le he pillado, en más de una ocasión, parado delante de algunas de las que siguen en vuestras casas, con una lagrimilla en los ojos. Me he acercado y debo decir que también se me ha escapado más de una al abrazarle y ponerme a hablar sobre vosotros.
Pasaremos Nochebuena y Nochevieja en compañía de mis suegros y cuñados. Y es seguro que todos nos acordaremos de vosotros. Hasta cuando, después de cenar, nos pongamos a jugar a las cartas, como hicimos tantas y tantas veces, todos juntos. Sé que estaréis allí. Os esperamos Papás.
Un beso muy fuerte Papis. Os quiero mucho, pero que mucho, mucho, mucho.
Me parece mentira que ya hayan transcurrido 4 años desde la última ocasión que tuve para abrazaros. Cuatro Navidades sin veros sentados a nuestro lado, sin probar esas excelentes comidas que nos cocinabas, querida Mamá. Cuatro años sin verte a ti, Papá, arreglando y solucionando cada cosilla que se nos averiaba en casa. Siempre pendiente de nosotros y preocupándote hasta cuando nos oías toser.
Mira que me advertiste e intentaste enseñarme a hacerlo por mí mismo. Pero ya sabes que nunca se me dio bien el bricolaje casero. Eso sí, me dejaste un buen montón de herramientas y maquinaria, aunque sigo sin saber bien para qué sirve cada una de ellas.
Si ya de por sí, estas Fiestas nunca me han gustado demasiado, pasarlas sin vosotros se me hace cada vez más cuesta arriba. Todos os echamos de menos. En fin, nada se puede hacer al respecto. Me conformaré con la certeza de que, aunque no os pueda ver, estaréis con nosotros compartiendo, como siempre, nuestras alegrías y también, ¿ por qué no ?, nuestros pequeños contratiempos.
Hemos estado pasando estos días en vuestra casa de la Sierra. Todo perfecto. Las plantas y arbolitos parece que no están mal. Y la vivienda tampoco. Nada más llegar toca poner la calefacción y limpieza general, aunque la que mayor palizón se lleva, es Tere. La tiene como si viviéramos allí regularmente. Ya la conocéis, no puede remediarlo y le gusta tener todo bien limpito.
Al día siguiente de llegar, vi que caían unos gotitas de agua en la mesa de trabajo que tienes en el garaje, Papá. Miré y venía de una tubería que estaba debajo justo de la caldera. Cuando ya estaba dispuesto a avisar al fontanero, siguiendo su recorrido, me pareció que el agua salía de una tuerca que había un poquito más arriba. Igual te enfadaste un poco viendo que no iba a mirar más y, de alguna forma, conseguiste animarme para que siguiera intentándolo.
El caso es que bastó con apretar, con una de tus llaves inglesas de hierro fundido ( que siguen como nuevas ), la tuerquecita, y las gotas dejaron de caer inmediatamente. Si es que el que vale, vale, jajaja.
De todas formas, la próxima vez que vayamos, avisaré a un técnico en calderas, para que haga una revisión. Son ya más de 4 años sin tan siquiera realizar una limpieza a la caldera. No la usamos demasiado, pero en casa, esa limpieza tenemos que hacerla anualmente. Se para de vez en cuando y supongo que esa revisión solucionará el tema.
Me encanta esa casa, como ya sabéis. Si por mí fuera, me iría a vivir allí. Pero no puede ser, al menos por el momento. Están los niños y sus estudios y, por supuesto, el trabajo. Pero os puedo asegurar que me siento allí muy a gusto. Al regresar, dimos una vuelta por la casa de Madrid y también todo estaba en orden.
Sandra e Iván han tenido que estudiar, puesto que esta semana, y la siguiente tienen exámenes casi a diario. Hemos jugado con ellos. He tenido tiempo de leer y escuchar música. También salimos a cenar y habremos visto no menos de 5 pelis. Una auténtica delicia. ¿ Qué más se puede pedir ?. Que estuvierais con nosotros. Sería maravilloso.
Al igual que a vosotros, nos encanta disfrutar de nuestros hijos. Algunas veces son un poco pesaditos y siguen regañando entre ellos, pero no pueden vivir el uno sin el otro. Y nosotros tampoco sabríamos hacerlo sin ellos.
Las pelis las vemos juntos ( no todas claro está, sólo las que ellos pueden ver ). Cuando estoy escuchando música, incluso cuando me pongo a cantar con mi karaoke preferido, allí los tengo, detrás de mí. Me piden que les cargue sus mp3 con la música que habitualmente oigo, cosa que me encanta. Jugamos juntos. Les ayudamos con sus deberes, estemos o no cansados. En más de una ocasión tenemos que proferir un chillidito que otro, jajaja. Pero no importa, ellos se merecen toda nuestra atención y esfuerzo. Vosotros sabéis bien que es así. Siempre habéis idolatrado a vuestros nietos, ¿ a que sí ?. Ellos lo saben y os siguen queriendo muchísimo.
Otros abuelos tendrán más tiempo del que tuvisteis vosotros, para estar junto a sus nietos. Vivirán más años. Es cierto. Pero también lo es que vosotros supisteis aprovechar perfectamente el vuestro. Que pasasteis con ellos, a su lado, horas y horas, jugando, llevándoles de paseo, al cine, al teatro, a comer y a cenar, ....... Siempre estabais dispuestos. Siempre esperando que os llamáramos o apareciésemos por casa. Y nosotros, sabiendo lo mucho que disfrutabais, estábamos encantados de hacerlo. ¡¡¡ Ojalá pudiéramos seguir haciéndolo !!!.
Sandra guarda en su habitación fotos vuestras. Y a Iván le he pillado, en más de una ocasión, parado delante de algunas de las que siguen en vuestras casas, con una lagrimilla en los ojos. Me he acercado y debo decir que también se me ha escapado más de una al abrazarle y ponerme a hablar sobre vosotros.
Pasaremos Nochebuena y Nochevieja en compañía de mis suegros y cuñados. Y es seguro que todos nos acordaremos de vosotros. Hasta cuando, después de cenar, nos pongamos a jugar a las cartas, como hicimos tantas y tantas veces, todos juntos. Sé que estaréis allí. Os esperamos Papás.
Un beso muy fuerte Papis. Os quiero mucho, pero que mucho, mucho, mucho.
sábado, 29 de agosto de 2009
DE NUEVO MI CUMPLEAÑOS, Y, DE NUEVO, SIN VOSOTROS.
Por fin han pasado los meses peores en cuanto a trabajo y, al menos eso espero, se acercan unos días de descanso. Me es mucho más fácil acudir a nuestra pequeña y diaria conversación nocturna, justo antes de quedarme dormido, que entrar para escribir. Y claro, como ya os lo cuento todo, pero, sobre todo, por el tema del trabajo, no escribo aquí con la regularidad que quisiera. Pero bueno, hoy sí toca hacerlo. La ocasión bien lo merece.
Mañana es mi cumple, como va siendo costumbre durante las últimas cuatro décadas ya ( el tiempo corre que vuela, y cada vez más, jajaja ). Otro año más, debo celebrarlo sin contar con vuestra añorada presencia. Ya debería haberme acostumbrado. Lo sé. Pero no puedo. Es más, no quiero hacerlo.
Os echo mucho de menos, a diario. Pero es en estas ocasiones, cumpleaños, Navidades, vacaciones, cuando más rabia me da que no podáis estar junto a nosotros, y, por encima de todo, al lado de vuestros queridos nietos.
Estoy convencido de que, sea como sea, pasaréis conmigo este día, pero, …, ¡¡¡ cómo me gustaría poder abrazaros y daros un beso muy fuerte !!!. Aunque sólo fuese por unas horas, unos minutos, …, segundos incluso. Poder estrecharos, una vez más, entre mis brazos, y deciros, frente a frente, lo mucho, muchísimo, que os quiero.
En fin, ... . Aunque no os pueda ver, sé que os tengo a mi lado, incluso ahora cuando escribo estas palabras; por la noche, cuando os cuento cómo me ha ido el día y las cosillas de los niños y del resto de la familia. Y mañana también me acompañaréis. Siempre lo hacéis.
Debo daros una mala noticia, aunque espero que esta situación sea sólo temporal. Ya os comenté que a Víctor, uno de vuestros mejores amigos, le habían detectado un tumor y le tuvieron que operar para extirpárselo. Lo consiguieron, pero quedó bastante débil y, además, quisieron asegurarse, mediante la radio y la quimioterapia, de que quedaba completamente limpio.
Por suerte, se recuperó. Pero ahora, han detectado unos bultitos, y no le ha quedado más remedio que volver a recibir un tratamiento de quimio bastante fuerte. Muy similar al que te dieron a ti papá. Ya sabes lo que representa. Le deja muy mal y el cuerpo no tiene suficiente tiempo para recuperarse entre una dosis y la siguiente. Ya está a punto de terminar y, entonces, le harán una revisión para ver si ha sido completamente eficaz.
Personalmente, deseo, de todo corazón, que así sea. Estoy convencido de ello. Es fuerte y seguro que consigue salir de este trance tan desagradable. Siempre se emociona mucho al verme, igual que me ocurre a mí, y nos abrazamos durante un buen rato. Se acuerda mucho de ti.
Somos un buen número de personas los que lo hacemos. Os echamos de menos y, pase el tiempo que pase, seguiremos haciéndolo. En lo que a mí respecta, os lo puedo asegurar.
Un beso muy fuerte Papás. Supongo que iréis guardando en algún sitio todos esos regalos que no habéis tenido ocasión de entregarme estos años. Cuando nos volvamos a ver, os los pediré. Pero primero, os abrazaré, y os diré al oído lo mucho que os he querido, os quiero y os seguiré queriendo.
Nota: estoy digitalizando fotos antiguas vuestras, de hace un buen montón de años. A ver si tengo tiempo y ya veréis que sorpresa os lleváis.
Mañana es mi cumple, como va siendo costumbre durante las últimas cuatro décadas ya ( el tiempo corre que vuela, y cada vez más, jajaja ). Otro año más, debo celebrarlo sin contar con vuestra añorada presencia. Ya debería haberme acostumbrado. Lo sé. Pero no puedo. Es más, no quiero hacerlo.
Os echo mucho de menos, a diario. Pero es en estas ocasiones, cumpleaños, Navidades, vacaciones, cuando más rabia me da que no podáis estar junto a nosotros, y, por encima de todo, al lado de vuestros queridos nietos.
Estoy convencido de que, sea como sea, pasaréis conmigo este día, pero, …, ¡¡¡ cómo me gustaría poder abrazaros y daros un beso muy fuerte !!!. Aunque sólo fuese por unas horas, unos minutos, …, segundos incluso. Poder estrecharos, una vez más, entre mis brazos, y deciros, frente a frente, lo mucho, muchísimo, que os quiero.
En fin, ... . Aunque no os pueda ver, sé que os tengo a mi lado, incluso ahora cuando escribo estas palabras; por la noche, cuando os cuento cómo me ha ido el día y las cosillas de los niños y del resto de la familia. Y mañana también me acompañaréis. Siempre lo hacéis.
Debo daros una mala noticia, aunque espero que esta situación sea sólo temporal. Ya os comenté que a Víctor, uno de vuestros mejores amigos, le habían detectado un tumor y le tuvieron que operar para extirpárselo. Lo consiguieron, pero quedó bastante débil y, además, quisieron asegurarse, mediante la radio y la quimioterapia, de que quedaba completamente limpio.
Por suerte, se recuperó. Pero ahora, han detectado unos bultitos, y no le ha quedado más remedio que volver a recibir un tratamiento de quimio bastante fuerte. Muy similar al que te dieron a ti papá. Ya sabes lo que representa. Le deja muy mal y el cuerpo no tiene suficiente tiempo para recuperarse entre una dosis y la siguiente. Ya está a punto de terminar y, entonces, le harán una revisión para ver si ha sido completamente eficaz.
Personalmente, deseo, de todo corazón, que así sea. Estoy convencido de ello. Es fuerte y seguro que consigue salir de este trance tan desagradable. Siempre se emociona mucho al verme, igual que me ocurre a mí, y nos abrazamos durante un buen rato. Se acuerda mucho de ti.
Somos un buen número de personas los que lo hacemos. Os echamos de menos y, pase el tiempo que pase, seguiremos haciéndolo. En lo que a mí respecta, os lo puedo asegurar.
Un beso muy fuerte Papás. Supongo que iréis guardando en algún sitio todos esos regalos que no habéis tenido ocasión de entregarme estos años. Cuando nos volvamos a ver, os los pediré. Pero primero, os abrazaré, y os diré al oído lo mucho que os he querido, os quiero y os seguiré queriendo.
Nota: estoy digitalizando fotos antiguas vuestras, de hace un buen montón de años. A ver si tengo tiempo y ya veréis que sorpresa os lleváis.
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